Buenas noches y buena suerte
Hay que esperar lo peor, y sentir una gran dicha si, al regesar a casa, ésta no ha ardido ni nuestro amante está con otra.
El hombre del día es así, y hay muchos hombres así hoy en día: encantador para los demas, terrible para sí mismo y para sus allegados.
El placer que nos causa una alabanza no mitiga el dolor de la crítica. Tomamos la primera por un cumplido; la segunda por una verdad.

