Que tendría que pensar yo...

En aquel mundo siempre se ha considerado que el decir refranes denotaba cierta falta de cultura.
Pero el refranero tanto español, que es el que todos podemos haber oido, como el procedente de otros pueblos conservan la semilla de nuestro verdadero ser.
Aquellos que decían refranes, dejaron de hacerlo porque podían parecer gañanes, y ahora ni eso ni
otra cosa.
Me resulta preocupante comprobar navegando por la Red , la cantidad de informaciones falsas y mentiras
que pueden llegar a hacernos creer cuando no tenemos ninguna capacidad de contrastar estas.
No todo lo que existe se comprueba en Internet, como no todo lo que se respeta se enseña en la escuela.
Culo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
