

El estrés en el trabajo es un problema de doble sentido: afecta al individuo, cuya productividad se ve deteriorada, y a la empresa, que sufre el absentismo de los empleados.-ni eso-
El trabajador dispone de una serie de recursos para hacer frente a estas exigencias. Estos pueden ser individuales (competencias profesionales y autoeficacia)-consuelo del jefe- y relacionados con el entorno laboral (autonomía en el puesto de trabajo, información sobre sus tareas, apoyo social y relaciones interpersonales)-vamos lo que vemos cada día-.
La violencia, que se concreta en malas relaciones interpersonales, falta de respeto, agresividad injustificada, prepotencia, abuso y malos tratos de unos hacia otros, es, en sí misma, un fenómeno social y psicológico: social, porque surge y se desarrolla en un determinado clima de relaciones humanas, que lo potencia, lo permite o lo tolera; y psicológico, porque afecta personalmente a los individuos que se ven envueltos en este tipo de problemas-defensa propia-
Cuando el sistema de relaciones de los iguales se configura bajo unas claves socialmente pervertidas en las que predomina el esquema dominio-sumisión, las actividades y los hábitos se hacen rituales sobre la ley del más fuerte. Cuando estos hábitos y rituales se prolongan en el tiempo, sus efectos se hacen sentir en el desarrollo psicológico, y terminan siendo verdaderamente negativos para la salud mental de los implicados: agresores y agredidos. -eso,eso, tú sigue que ya me gusta-
Desgraciadamente, esta dañina relación de abuso y maltrato entre iguales suele producir una vinculación patológica amparada en el secreto, la dependencia y el miedo al ridículo por parte de la víctima, así como en la impunidad del agresor o agresores, y en la pasividad de los demás compañeros, espectadores de la crueldad de unos hacia otros. -total aquí no me conoce nadie, a quién le importa si lo paso mal-
Víctimas y agresores necesitan ayuda.
Ahora entendemos todos porque los más listos de la Humanidad han instaurado las vacaciones para los trabajadores.
Para respirar un poco.
Ya queda menos chicos, un empujoncito más y al turrón.


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